domingo, 7 de febrero de 2016

Edward hopper, un solitario contemporáneo.

Nacido a finales del siglo XIX, fue un artista reconocido por su estilo expresionista abstracto y sus obras caracterizadas por representar la cotidianidad y la soledad del ciudadano estadounidense.

Este cuadro de los años 50, "Sol de la mañana", es una de sus obras más reconocidas, y que voy a describir. 
Es un lienzo al óleo, con la imagen de una mujer sentada sobre una cama observando el paisaje que hay detrás de la ventana que hay frente a ella, por donde el sol matutino penetra por e ilumina toda la habitación.
El cuadro realista representa la soledad y la melancolía, ya que su expresión y su cuerpo encogido nos indica cierta desilusión. También podemos denotar la poca decoración que hay en el cuarto donde se encuentra, prefiriendo la sobriedad, la que en cierto modo es desconcertante, ya que en el exterior hay un ambiente soleado, y es aparentemente un día caluroso (se puede apreciar en la poca ropa que lleva la mujer). Está en formato rectangular y nos transmite calma, tranquilidad y "silencio".

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